Dom. Ago 1st, 2021

Circular a cielo abierto da sensación de libertad, una sensación que en el caso del T-Roc Cabrio de Volkswagen se acentúa por su magnífico comportamiento en carretera. A la hora de disfrutar de la sensación de libertad, lo mejor es descapotar el vehículo y colocar el modo de conducción Sport para sacarle todo el rendimiento a los 150 CV de la versión R-Line que hemos probado.

El modelo transmite deportividad y elegancia, especialmente cuando se circula sin la capota, lo que estiliza aún más las líneas de esta versión SUV del Volkswagen Polo y lo convierten en un imán que atrapa todas las miradas cuando circulas por zonas urbanas o por carretera. Algo que pudimos comprobar de primera mano en el trayecto que hicimos por las carreteras que discurren junto a la Albufera y por las calles de Valencia.

Ficha técnica
Motor:
gasolina de 150 CV
Medidas (largo / ancho / alto, en metros):
4,27 / 1, 81 / 1,52
Maletero:
280 litros
Consumo:
8,3 litros a los 100 km
Velocidad máxima:
205 km/h
Precio:
41.295 euros
El punto distintivo del modelo es su capota de lona ligera de tres capas, que se monta y desmonta de forma automática en menos de 11 segundos, incluso con el coche en marcha cuando se circula a menos de 30 km/h. El techo se pliega en forma de Z detrás de los asientos traseros y su gran cercha delantera sirve de cubierta. Lleva de serie el deflector de viento, de manera que cuando la capota está montada, las molduras de sujeción evitan que se hinche a velocidades altas. Además, la insonorización del habitáculo está bastante bien conseguida y en el interior no se percibe el desagradable sonido de otros modelos cabrio cuando se circula con la capota cerrada.

El modelo está montado sobre la plataforma modular MQB para contener plazas 2+2. Mide 4,27 m de largo, 1,81 m de ancho (sin retrovisores exteriores) y 1,52 m de alto, mientras que su batalla es de 2,63 m. El conductor y el acompañante están sentados a 599 mm sobre el asfalto en relación con la altura de la cadera; y los pasajeros traseros, incluso a 616 mm, lo que les permite tener una perfecta visión del exterior. Cabe destacar, sobre todo, la capacidad del maletero, de 280 litros, independientemente de si la capota está abierta o cerrada, una capacidad suficiente para llevar 4 maletas de cabina.

GALERÍA
El acabado R-Line dota a este T-Roc cabrio de un marcado diseño deportivo, en el que destaca el tren de rodaje con llantas de aleación ligera de 18 pulgadas y los parachoques delantero y trasero, que ayudan a estilizar las líneas del vehículo. En el interior, los asientos, tapizados en tela y cuero sintético, también tienen un exclusivo acabado deportivo, lo mismo que el volante y los pedales.

El sistema de dirección progresiva y la selección del perfil de conducción con cuatro modos –Eco, Confort, Normal y Sport- ayudan a sacar todo el rendimiento al motor de cuatro cilindros 1.5 TSI que entrega una potencia de 150 CV. Un propulsor muy divertido tanto a la hora de conducir por carreteras reviradas o por autovías. El modelo lleva cambio automático, de doble embrague (DSG) y 7 marchas, perfecto para dejarse ir en viajes largos por trazados poco exigentes.

Las ayudas a la conducción son un seguro para el conductor. El Volkswagen T-Roc cabrio R-Line incorpora el sistema de vigilancia «Front Assist», para evitar accidentes con otros vehículos, peatones y ciclistas que se encuentran delante del coche o reducir sus consecuencias; el sistema de aviso de salida del carril «Lane Assist», y el sistema de detección del cansancio forman parte del equipamiento de serie.

También lleva el asistente de ángulo muerto «Side Assist», que funciona con dos sensores de radar en la parte trasera, que alcanzan una distancia de 30 m. Cuando el conductor quiere girar o cambiar de carril, recibe un aviso de la presencia de vehículos en el ángulo muerto o de vehículos que se acercan rápidamente por detrás. De forma similar funciona el asistente de salida del aparcamiento, que advierte de la aproximación de vehículos durante la salida del aparcamiento en marcha atrás. Su complemento ideal es el «Park Assist», que dirige el coche para aparcar en huecos y salir de ellos.

Ofrece el control de crucero adaptativo ACC de serie que controla la distancia con el coche de delante acelerando y frenando en un intervalo que va de 30 km/h a la velocidad máxima.,
Circular a cielo abierto da sensación de libertad, una sensación que en el caso del T-Roc Cabrio de Volkswagen se acentúa por su magnífico comportamiento en carretera. A la hora de disfrutar de la sensación de libertad, lo mejor es descapotar el vehículo y colocar el modo de conducción Sport para sacarle todo el rendimiento a los 150 CV de la versión R-Line que hemos probado.

El modelo transmite deportividad y elegancia, especialmente cuando se circula sin la capota, lo que estiliza aún más las líneas de esta versión SUV del Volkswagen Polo y lo convierten en un imán que atrapa todas las miradas cuando circulas por zonas urbanas o por carretera. Algo que pudimos comprobar de primera mano en el trayecto que hicimos por las carreteras que discurren junto a la Albufera y por las calles de Valencia.

Ficha técnica
Motor:
gasolina de 150 CV
Medidas (largo / ancho / alto, en metros):
4,27 / 1, 81 / 1,52
Maletero:
280 litros
Consumo:
8,3 litros a los 100 km
Velocidad máxima:
205 km/h
Precio:
41.295 euros
El punto distintivo del modelo es su capota de lona ligera de tres capas, que se monta y desmonta de forma automática en menos de 11 segundos, incluso con el coche en marcha cuando se circula a menos de 30 km/h. El techo se pliega en forma de Z detrás de los asientos traseros y su gran cercha delantera sirve de cubierta. Lleva de serie el deflector de viento, de manera que cuando la capota está montada, las molduras de sujeción evitan que se hinche a velocidades altas. Además, la insonorización del habitáculo está bastante bien conseguida y en el interior no se percibe el desagradable sonido de otros modelos cabrio cuando se circula con la capota cerrada.

El modelo está montado sobre la plataforma modular MQB para contener plazas 2+2. Mide 4,27 m de largo, 1,81 m de ancho (sin retrovisores exteriores) y 1,52 m de alto, mientras que su batalla es de 2,63 m. El conductor y el acompañante están sentados a 599 mm sobre el asfalto en relación con la altura de la cadera; y los pasajeros traseros, incluso a 616 mm, lo que les permite tener una perfecta visión del exterior. Cabe destacar, sobre todo, la capacidad del maletero, de 280 litros, independientemente de si la capota está abierta o cerrada, una capacidad suficiente para llevar 4 maletas de cabina.

GALERÍA
El acabado R-Line dota a este T-Roc cabrio de un marcado diseño deportivo, en el que destaca el tren de rodaje con llantas de aleación ligera de 18 pulgadas y los parachoques delantero y trasero, que ayudan a estilizar las líneas del vehículo. En el interior, los asientos, tapizados en tela y cuero sintético, también tienen un exclusivo acabado deportivo, lo mismo que el volante y los pedales.

El sistema de dirección progresiva y la selección del perfil de conducción con cuatro modos –Eco, Confort, Normal y Sport- ayudan a sacar todo el rendimiento al motor de cuatro cilindros 1.5 TSI que entrega una potencia de 150 CV. Un propulsor muy divertido tanto a la hora de conducir por carreteras reviradas o por autovías. El modelo lleva cambio automático, de doble embrague (DSG) y 7 marchas, perfecto para dejarse ir en viajes largos por trazados poco exigentes.

Las ayudas a la conducción son un seguro para el conductor. El Volkswagen T-Roc cabrio R-Line incorpora el sistema de vigilancia «Front Assist», para evitar accidentes con otros vehículos, peatones y ciclistas que se encuentran delante del coche o reducir sus consecuencias; el sistema de aviso de salida del carril «Lane Assist», y el sistema de detección del cansancio forman parte del equipamiento de serie.

También lleva el asistente de ángulo muerto «Side Assist», que funciona con dos sensores de radar en la parte trasera, que alcanzan una distancia de 30 m. Cuando el conductor quiere girar o cambiar de carril, recibe un aviso de la presencia de vehículos en el ángulo muerto o de vehículos que se acercan rápidamente por detrás. De forma similar funciona el asistente de salida del aparcamiento, que advierte de la aproximación de vehículos durante la salida del aparcamiento en marcha atrás. Su complemento ideal es el «Park Assist», que dirige el coche para aparcar en huecos y salir de ellos.

Ofrece el control de crucero adaptativo ACC de serie que controla la distancia con el coche de delante acelerando y frenando en un intervalo que va de 30 km/h a la velocidad máxima.

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